La fusión selectiva por laser (también conocido por la cama de polvo) es una tecnología de fabricación aditiva que permite fundir una fina capa de polvo (metálico, cerámico, etc.) gracias a la utilización de un laser de alta potencia. El laser fusiona progresivamente y localmente el polvo sobre una atmósfera controlada y permita, gracias a la superposición de capas, la producción de piezas metálicas.

El centro de investigación Tecnalia ha desarrollado, en colaboración con la Universidad del País Vasco (UPV / EHU) y Ibarmia, una máquina de fabricación híbrida.

Esta máquina combina dos tecnologías:

  • tecnología de fabricación aditiva: Polvo LMD
  • tecnología de fabricación sustractiva: centro de mecanizado

Con esta nueva tecnología híbrida, es posible conseguir tanto los beneficios de la fabricación aditiva y los beneficios de mecanizado, sin sus inconvenientes: estado de la superficie no lisas LMD y pérdida excesiva de material durante el mecanizado de un bloque.

Esta tecnología, llamado fusión por haz de electrones, es similar a la tecnología SLM, ya que también se basa en la fusión sobre un lecho de polvo. Sin embargo, la diferencia principal es que el laser empleado en SLM es reemplazado por un haz de electrones. El haz de electrones se obtiene calentando en vacío un filamento de tungsteno. Los electrones son acelerados y dirigidos a través de electroimanes. Este haz laser incide sobre la superficie de la pieza de trabajo y funde localmente el polvo. Es importante recalcar que esta tecnología requiere de polvo conductor eléctrico, ya que de no serlo, los electroimanes no acturarían.

Esta tecnología responde sobre el principio de deposición de polvo pulverizado (metálico, cerámico, etc.) sobre la cara de fusión de una pieza metálica. El polvo fundido directamente sobre la superficie forma una capa que se funde con la pieza. La sucesión de capas forma la pieza, y además también sirve para la reparación final de piezas. En efecto, esta técnica permite construir enteramente piezas, pero puede también emplearse en la reparación de piezas dañadas, o en la realización de tratamientos superficiales. Este proceso presenta una ventaja importante sobre la cohesión metalúrgica entre el polvo añadido y la superficie de la pieza.

Esta tecnología, similar a la soldadura, utiliza un arco eléctrico para fundir un alambre de metal directamente sobre la superficie. El conjunto está montado y controlado sobre un brazo robótico. Esta tecnología es la más prometedora para la fabricación de grandes piezas metálicas.